El
Barcelona ha parado el duro golpe que sufrió en la primera quincena de
abril. O más bien dicho el cúmulo de golpes que dejaron al equipo de
Luis Enrique sin la Champions y abrió de nuevo la lucha por el título de
Liga para el Atlético y el Madrid al perder el Barça 11 puntos de
manera consecutiva. Y lo ha hecho con tres victorias consecutivas que
han devuelto la tranquilidad a un equipo que estaba en caída libre.
Los triunfos han sido contundentes con un total de 16-0 en
esos tres encuentros. La eficacia goleadora, que no tanto el juego, ha
sido determinante con unos registros acorde con el potencial que exhibió
el Barcelona en meses anteriores.
Sin embargo, la gran diferencia ha estado en el trabajo
defensivo del equipo. El Barcelona llevaba siete encuentros consecutivos
encajando goles, algo que solamente había ocurrido en otro momento
delicado del equipo en septiembre y octubre cuando perdió un par de
partidos ante Sevilla y Celta.
Luis Enrique ha trabajado mucho en este aspecto. Enderezar
el rumbo de la nave empezaba desde atrás, no encajando goles. El técnico
se puso manos a la obra. El conjunto azulgrana no ha sido brillante y
en muchas ocasiones ha abusado del balón en su poder sin buscar
profundidad. Era sin embargo el plan establecido para que el rival no
consiguiera adelantarse en el marcador. Esa fue la premisa que se marcó
el equipo despuésde perder ante el Valencia y que había apuntado Robert
Fernández: ganar los cinco partidos que quedaban en Liga y para
conseguirlo el punto número uno era no encajar.
Esa seguirá siendo la premisa para los dos encuentros que quedan.
Hasta ahora el guardián de la portería fue Bravo, pero con su lesión el
protagonismo pasa ahora a Ter Stegen que será el titular en los tres
partidos oficiales que le quedan al Barcelona en esta temporada.
ole ole la gente buena
ResponderEliminarole ole
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